Santísima Trinidad del Paraná

Imponentes ruinas de la antigua Misión Jesuítica Santísima Trinidad del Paraná. Declarada “Patrimonio de la Humanidad” en 1993. Está considerada como la “mayor de todas las reducciones”. Fue iniciada en 1706. En la iglesia mayor se destacan los frisos de los ángeles músicos;  son piezas impresionantes, compuestas por filas de ángeles ejecutando instrumentos musicales; también se encuentra un gran púlpito de piedra. La torre, situada a cierta distancia de la iglesia menor, es excepcional. El sitio cuenta con dos museos: El Museo Jesuítico con tallas en piedra, nichos, retablos; y el Museo Lítico, al costado del templo, con piezas esculpidas en piedras, restos de ángeles y santos, y partes de algún friso con diseño de flores y frutas de la vegetación característica de la región.